Cómo hacer pavlova

Cómo hacer pavlova

El post de hoy te va a resultar de lo más instructivo si has estado o hace poco en Nueva Zelanda o en Australia. Y es que se nos quedan algunas cosas, que queremos llevar a nuestro propio país, como es el caso de la comida. Si nos encanta algo, lo más probable es quedamos reproducirlo de alguna manera, con nuestro propio estilo, para que nuestros amigos y nuestros familiares puedan probarlo, que también disfrutan una experiencia un poco típica del país saldremos estado. En este caso, lo que vamos a hacer es enseñarte cómo preparar un postre que es muy típico allí, pero también en Australia. Es el famoso merengue de Pavlova, en honor a la bailarina rusa.

Preparar postres, puede ser lo más difícil que podamos encontrarnos, cuando se trata de hacer gastronomía de otro país. Sus técnicas una ser diferentes, y también los ingredientes, pero si tenemos un poco de suerte, podemos tener un resultado riquísimo, y que gustará a todo el mundo. La experiencia merece la pena, así que lo que te recomendamos es que te informes bien, y después intentar hacer tú mismo ese plato.Puede decirse que la pavlova es un poco complicada, pero aún así merece la pena probarla.

Con niños, o para adultos

La pavlova es un postre que gusta todo el mundo, en primer lugar, por el colorido, y por el aspecto que tiene. Es un postre muy visual, que hace que te entre por los ojos. Además, puede darnos una impresión un poco errónea, pero que también nos atrae: parece que es algo blando, pero por fuera, la textura es un poco dura. Sin embargo, por dentro esta super esponjosa, y es probable que nos entren ganas de comer todo el postre. Además, la decoración tiene varias opciones, ya que destacan los colores brillantes sobre un plato de color blanco.

Para hacer este plato, necesitaremos los siguientes ingredientes: claras de huevo, azúcar, sal, maicena, zumo de limón, crema de leche, y azúcar glass. Lo que tenemos que hacer, es montar las claras de huevo hasta dejarlas a punto de nieve. Después, hay que ir añadiendo resto de los ingredientes, como la azúcar para el sabor, así como la maicena para darle un poco más de textura. Por último, se agrega el zumo de limón, y hay que seguir batiendo, hasta que esté todo bien mezclado. Ahora sí, eso de meterlo en el horno. Es muy similar al proceso de un merengue, así que no deberíamos tener dificultades.

La temperatura ideal para hornear un postre como este, es de 150°, Y se deja así durante una hora. Después podemos apagar el horno, pero lo mejor es no sacar el postre hasta media hora después de haberlo apagado. Cuando hayamos terminado, necesitaremos el siguiente paso, que es el proceso de decoración del merengue. Esto puede ser la mar de divertido, así que lo mejor de todo que podemos hacer, es pasar un rato con los niños, con los más pequeños de nuestra familia.

La decoración puede ser de lo más tradicional, ya te lo más típicos emplear frutas de temporada, como es el caso de las fresas, los kiwis, o las frutas del bosque. Pero aún así también hay platos que tienen una decoración mucho más me va, y mucho más limpia. Es el caso de las pavlovas modernas, que puede ser decoradas con frutos secos, o hasta con Gominolas. Realmente aquí, el límite es la imaginación, así que lo mejor que podemos hacer, es improvisar, y ver cuáles son las maravillas que nos van saliendo. Lo disfrutaremos entre toda la familia.

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